Hotel Casona D’Alevia
AtrásUbicado en la aldea asturiana de Alevia, el Hotel Casona D'Alevia se presenta como una propuesta de alojamiento que prioriza la experiencia personal y la desconexión. No es un hotel convencional, sino una casona familiar restaurada, donde algunas de sus edificaciones datan del siglo XV, que ha sido transformada en un refugio de tranquilidad. Este enfoque, centrado en un ambiente hogareño, define tanto sus mayores virtudes como algunos de los aspectos que los potenciales clientes deben considerar antes de reservar.
Una experiencia marcada por el trato familiar
El punto más destacado de forma casi unánime por quienes se han alojado aquí es la calidad del trato humano. La gestión familiar, encabezada por Lorena, Laura y su madre, Guadalupe, es el alma del establecimiento. Los huéspedes describen la bienvenida y la atención recibida no como la de un cliente, sino como la de un invitado en casa. Esta cercanía se traduce en un servicio atento y personalizado, siempre dispuesto a ofrecer recomendaciones sobre la zona y a asegurar una estancia confortable. Es esta atmósfera la que convierte a la Casona D'Alevia en uno de los hostales con encanto más apreciados por quienes buscan una conexión auténtica con el lugar que visitan.
La gastronomía casera como pilar fundamental
Otro de los pilares de la experiencia en este hotel es su oferta gastronómica, especialmente los desayunos. Lejos de los buffets estandarizados, aquí se sirve un desayuno preparado al momento, abundante y elaborado con productos locales de alta calidad. Los comentarios elogian la variedad, el cuidado en la presentación y el sabor auténtico de lo casero, convirtiéndolo en un verdadero hostal con desayuno incluido que marca la diferencia. Además, aunque no disponen de un restaurante abierto al público de forma permanente, ofrecen la posibilidad de preparar cenas para los huéspedes previo aviso. Estas cenas, también caseras, son muy valoradas y permiten disfrutar de la cocina local sin necesidad de desplazarse, destacando platos como su ensalada de salmón.
Arquitectura y ambiente del alojamiento
El edificio en sí es uno de sus grandes atractivos. Se trata de una casona histórica de piedra y madera, restaurada respetando su esencia original. Las habitaciones son descritas como acogedoras, con elementos rústicos como techos con vigas de madera y muros de piedra vista, que aportan un carácter único. Detalles como camas de madera pintadas a mano por una de las propietarias o de forja antigua, contribuyen a crear un ambiente que huye de la impersonalidad de las grandes cadenas hoteleras. La comodidad, especialmente de las camas, es otro factor que los visitantes suelen resaltar, asegurando un buen descanso en un entorno de silencio absoluto, solo interrumpido por los sonidos de la naturaleza.
Un refugio para la desconexión
La ubicación del hotel es, en sí misma, una declaración de intenciones. Situado en lo alto de un valle en una pequeña aldea, es el lugar ideal para quienes buscan paz, tranquilidad y contacto con la naturaleza. Forma parte de los hostales rurales donde el objetivo principal es desconectar del ritmo acelerado de la vida urbana. El entorno, a las puertas de los Picos de Europa, ofrece un paisaje espectacular y la posibilidad de realizar diversas actividades al aire libre como senderismo o ciclismo. Sin duda, es un alojamiento rural en Asturias perfecto para una escapada de relax.
Aspectos a tener en cuenta antes de la visita
Si bien su ubicación es una ventaja para la tranquilidad, también puede suponer una desventaja para ciertos perfiles de viajeros. Al estar en una aldea elevada, el acceso puede no ser el más directo o cómodo para quienes planean un viaje con un itinerario muy apretado y desean usar el hotel como base para recorrer grandes distancias cada día. La falta de un bar o restaurante a una distancia que se pueda recorrer caminando es otro punto a considerar; la dependencia del coche es casi total si se desea cenar fuera o visitar otras localidades. La planificación es clave, especialmente a la hora de las cenas, ya que es necesario avisar con antelación si se quiere comer en el propio hotel. Por último, al tratarse de un edificio histórico en un entorno rural, pueden surgir pequeños imprevistos, como se mencionó en una ocasión con la presión del agua. Aunque fue un hecho puntual y bien gestionado por las propietarias, es un recordatorio del carácter particular de los hostales rurales con historia.
¿Para quién es ideal la Casona D'Alevia?
Este establecimiento es la elección perfecta para parejas o viajeros que buscan una experiencia de alojamiento auténtica, personal y tranquila. Quienes valoran el trato cercano, la comida casera de calidad y la belleza de un entorno natural por encima de la conveniencia de una ubicación céntrica o la disponibilidad de servicios de un gran resort, encontrarán aquí su lugar. Muchos lo consideran uno de los mejores hostales de la zona precisamente por esa filosofía. Sin embargo, aquellos que necesiten máxima flexibilidad, un acceso rápido a las principales vías de comunicación o una amplia oferta de restauración a su alrededor, quizás deberían valorar otras opciones.