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Casa de colònies Can Qué

Casa de colònies Can Qué

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dirección camping, Carrer d'Espolla, 3, 17832 Esponellà, Girona, España
Hospedaje
9 (144 reseñas)

Ubicada en el entorno rural de Esponellà, en la comarca del Pla de l'Estany, la Casa de colònies Can Qué se presenta como una opción de alojamiento singular, alejada de los circuitos convencionales. No es un hotel ni un apartamento turístico, sino una masía catalana cuya historia se remonta al siglo XIII, restaurada y adaptada para cumplir una función muy específica: acoger a grandes grupos. Su enfoque principal son las estancias escolares, encuentros familiares, convivencias de asociaciones y eventos que requieran una gran capacidad y un espacio versátil, convirtiéndola en un referente como albergue para grupos en la provincia de Girona.

Un Espacio Diseñado para la Convivencia y la Versatilidad

El principal punto fuerte de Can Qué es, sin duda, su capacidad y la flexibilidad de sus instalaciones. Con capacidad para alojar hasta 122 personas, este establecimiento está pensado para la logística de colectivos numerosos. Las opiniones de quienes la han visitado, como grupos de más de 125 niños, destacan que el espacio funciona a la perfección incluso a plena ocupación, lo que demuestra una infraestructura bien planificada. La distribución de las habitaciones, en formato de dormitorios compartidos con literas, responde al modelo clásico de un hostal rural o casa de colonias, priorizando la funcionalidad y la convivencia sobre el lujo individual. La distribución incluye habitaciones variadas, desde 4 hasta 20 plazas, permitiendo organizar a los huéspedes de manera eficiente.

Más allá de ser simplemente un lugar para dormir, Can Qué ha demostrado ser un lienzo en blanco para una amplia gama de actividades. Las reseñas de los usuarios revelan que sus terrenos e instalaciones han albergado desde eventos de rol en vivo hasta bodas, pasando por las tradicionales colonias escolares. Esta polivalencia es posible gracias a sus completos servicios. El recinto cuenta con una gran piscina exterior de 14x7 metros, que se convierte en el centro de la actividad durante los meses de más calor, y una zona de barbacoa, ideal para comidas al aire libre. Además, dispone de múltiples espacios comunes, como varias salas de talleres y actividades, pista de baloncesto, campo de fútbol y amplias explanadas rodeadas de bosque propio, ofreciendo un entorno seguro y lleno de posibilidades para la organización de juegos y dinámicas.

Gastronomía y Autonomía: Dos Modelos de Estancia

Una de las características más valoradas de este alojamiento económico para grupos es la flexibilidad en cuanto a la manutención. Can Qué ofrece dos modalidades de estancia: pensión completa o derecho a cocina. Esto permite a cada grupo elegir la opción que mejor se adapte a su presupuesto y organización. Para quienes optan por la autonomía, la casa dispone de una cocina industrial totalmente equipada, con todos los utensilios necesarios para preparar comidas para un centenar de personas. Los usuarios que la han utilizado la describen como funcional y bien dotada. Por otro lado, la opción de pensión completa libera a los organizadores de toda la logística de las comidas, recibiendo comentarios positivos por parte de quienes han contratado este servicio. Esta dualidad la convierte en una opción práctica y adaptable a diferentes necesidades.

Consideraciones Importantes Antes de Reservar

A pesar de sus numerosas ventajas, Can Qué no es un alojamiento adecuado para todos los públicos, y es fundamental conocer sus limitaciones. El aspecto más crítico, mencionado de forma recurrente por varios visitantes, es la accesibilidad. Al tratarse de una masía del siglo XIII rehabilitada, su estructura original presenta barreras arquitectónicas significativas. Las escaleras interiores son descritas como "muy pendientes" y "altas", lo que supone un obstáculo insalvable para personas mayores o con movilidad reducida. De hecho, la propia ficha técnica del establecimiento confirma que no está adaptado para personas con discapacidad.

Además de la accesibilidad vertical, algunos detalles de la distribución interior pueden resultar incómodos. Una de las críticas señala la falta de un aseo en la planta baja dentro de la casa, lo que obliga a los huéspedes a subir a las plantas superiores o salir al exterior. Si bien esto puede ser un inconveniente menor para un grupo de jóvenes, para familias con niños pequeños o durante la noche, puede afectar al confort general. Otro punto a considerar es el tamaño del comedor principal, que según alguna opinión, podría quedarse algo justo si la casa está a su máxima capacidad, un detalle logístico a tener en cuenta para grupos muy grandes que deseen comer todos a la vez.

Un Carácter Rústico y Funcional

El encanto de Can Qué reside en su autenticidad y su carácter "sin pretensiones", como lo describe su ficha editorial. Es una casa de colonias en toda regla: un lugar funcional, robusto y pensado para un uso intensivo. Esto implica que quienes busquen los acabados y el confort de un hotel de lujo no lo encontrarán aquí. Algún comentario sugiere que las literas y los colchones, aunque cómodos, podrían beneficiarse de una renovación. Sin embargo, este enfoque en lo práctico es precisamente lo que buscan la mayoría de sus clientes: un hostal con piscina y grandes espacios donde el grupo es el protagonista. El trato cercano y amable de la propietaria, Pilar, es otro de los aspectos más elogiados, aportando un valor humano que muchos visitantes aprecian y que asegura una atención personalizada durante la estancia.

En definitiva, la Casa de colònies Can Qué es una opción excelente y altamente recomendable para organizadores de campamentos, grupos escolares, grandes reuniones familiares o eventos alternativos que necesiten un alquiler de casa rural grande. Su fortaleza radica en la capacidad, la versatilidad de sus espacios exteriores e interiores y la flexibilidad de sus servicios. No obstante, es imperativo que los potenciales clientes sean conscientes de sus limitaciones en accesibilidad, ya que las escaleras empinadas excluyen a ciertos perfiles de huéspedes. Es un lugar para vivir una experiencia comunitaria, disfrutar de la naturaleza y aprovechar unas instalaciones pensadas para la diversión y la convivencia, siempre que sus particularidades arquitectónicas se ajusten a las necesidades del grupo.

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