Inicio / Hostales / Albergue La Casona del Peregrino
Albergue La Casona del Peregrino

Albergue La Casona del Peregrino

Atrás
C. Colegio la Encarnacion, 3, 33500 Llanes, Asturias, España
Hospedaje
7 (400 reseñas)

Ubicado en la Calle Colegio la Encarnacion, el Albergue La Casona del Peregrino se presenta como una opción de alojamiento para peregrinos en pleno centro de Llanes. Su propuesta se enmarca en un edificio con historia, una antigua casa de indianos de 1890, lo que le confiere un carácter distintivo frente a otros establecimientos. Este tipo de construcciones, erigidas por emigrantes retornados de América, son un símbolo de la arquitectura local y dotan al albergue de un ambiente particular. Sin embargo, la experiencia de los huéspedes revela una dualidad marcada por una ubicación excelente y unas instalaciones correctas, contrapuestas a una serie de normas estrictas y carencias importantes que pueden condicionar la estancia.

Instalaciones y Alojamiento: Entre lo funcional y lo limitado

El albergue ofrece dos modalidades principales de hospedaje: las tradicionales habitaciones compartidas con literas, que son el núcleo de su oferta para caminantes del Camino de Santiago, y también habitaciones privadas, dobles e individuales, para quienes buscan un extra de intimidad. Múltiples visitantes destacan la limpieza de las instalaciones, tanto en las habitaciones como en los baños compartidos, un factor fundamental en los hostales de este tipo. Se proporcionan sábanas de papel y cada huésped dispone de una taquilla individual con llave para guardar sus pertenencias, un detalle de seguridad que siempre es bienvenido.

El edificio cuenta con varias zonas comunes, como salones de estar y un agradable jardín interior, que ofrecen espacios para el descanso y la socialización. No obstante, es en el apartado de servicios donde empiezan a aparecer las limitaciones más significativas. La Casona del Peregrino no dispone de cocina para uso de los huéspedes. Esta es, quizás, la crítica más recurrente y un punto decisivo para muchos peregrinos que viajan con un presupuesto ajustado y prefieren preparar sus propias comidas. El albergue únicamente facilita un microondas y un frigorífico, lo que restringe considerablemente las opciones. Tampoco ofrece servicio de lavadora, aunque se informa de la existencia de lavanderías autoservicio en las proximidades.

El Trato al Cliente: Una Experiencia Polarizada

El personal y el trato recibido es uno de los aspectos que más división de opiniones genera. Por un lado, numerosos huéspedes describen al equipo, y en especial a la mujer de recepción, como "muy agradable", "atento" y "cercano", destacando que les recibieron con una sonrisa, algo muy valorado tras una larga jornada de camino. Algunos incluso relatan cómo los responsables del lugar dedicaron tiempo a explicar la historia de la casona. Este trato amable y hospitalario ha llevado a muchos a recomendar el alojamiento en Llanes al 100%.

En el extremo opuesto, otras reseñas describen una realidad completamente distinta, con críticas muy duras que hablan de una "atención pésima" y "mal trato con los peregrinos". Esta marcada diferencia en las experiencias sugiere una posible inconsistencia en el servicio, un factor de riesgo para el viajero que busca una bienvenida cálida y garantizada. Esta polarización hace que la percepción del servicio sea impredecible, dependiendo del día o del personal de turno.

Normas y Condiciones: La Rigidez como Seña de Identidad

Uno de los puntos más inflexibles de La Casona del Peregrino es su estricta normativa horaria, un aspecto que todo potencial cliente debe conocer antes de reservar. El albergue cierra sus puertas a las 23:30 y no se permite la entrada después de esa hora, incluso teniendo una reserva confirmada. Esta regla, aunque comprensible en un entorno de descanso compartido, elimina cualquier flexibilidad para quienes deseen disfrutar de la vida nocturna de Llanes. Además, el horario de salida de las habitaciones está fijado a las 9:00 de la mañana, un requisito que puede resultar apresurado para algunos.

Es fundamental señalar que este es un albergue exclusivo para peregrinos del Camino de Santiago que porten su credencial. Aunque algunos viajeros no peregrinos han conseguido alojarse, la política oficial está claramente orientada a los caminantes. El precio por una litera en habitación compartida ronda los 18-20 euros, mientras que las habitaciones privadas tienen un coste superior. Teniendo en cuenta la ausencia de cocina, algunos peregrinos consideran que la relación calidad-precio podría ser más competitiva en comparación con otros hostales baratos que sí ofrecen esta facilidad.

Final: ¿Es La Casona del Peregrino para ti?

Decidir si este albergue en Llanes es la opción adecuada depende en gran medida de las prioridades del viajero. Si lo más importante es una ubicación céntrica e inmejorable, a pocos pasos de la playa y del ayuntamiento, y se valora la limpieza y el encanto de alojarse en un edificio histórico, La Casona del Peregrino cumple con creces. Es una opción viable para el peregrino disciplinado que no necesita cocinar y se adapta sin problemas a un horario estricto.

Por el contrario, si buscas flexibilidad para entrar y salir, la posibilidad de cocinar para ahorrar costes, o un ambiente donde el buen trato esté universalmente garantizado según las opiniones, quizás sea conveniente valorar otras alternativas. La falta de cocina es un inconveniente mayor y sus rígidas normas pueden chocar con un estilo de viaje más relajado. En definitiva, es un alojamiento con una propuesta muy definida: funcional, limpio y extraordinariamente ubicado, pero con unas condiciones de uso que no son para todos los públicos.

Otros negocios que podrían interesarte

Ver Todos